Cuando el español canta, o le han dao por culo, o poco le falta. Y yo no es que sea mucho de cantar, pero el refranero español es sabio y magnánimo (Hasta el 40 de Mayo no te quites el sayo: Las chavalas ensañando el ombligo y tú en Junio con la pelliza puesta). No obstante, varias han sido las subidas de tono protagonizadas por personajes españoles y periodistas, y que han dado lugar a frases castas que pudieran ser utilizadas de buen grado en reuniones de amigos o para dar las buenas noches a tu madre. Ahí van las que yo pienso pudieran ser más famosas, y no voy a reparar en signos de exclamación:

¡¡¡A la mierda¡¡¡

El actor, escritor, director y personaje extraño Fernando Fernán Gómez sale de su casa con sus calzoncillos-faja bastante ajustados. En estas que le piden un autógrafo (¿no es para indignarse?) y le arma un puteo tremendo a un nota que acaba por rebozarse en mierda.

Creo que esta es la manera más fácil de mandarte a tomar por culo por la peana. Aconsejo el uso controlado de esta frase, aunque pudiera ser muy útil para dar los buenos días a los vecinos.

¡¡¡¿Por qué no te callas?¡¡¡

Yo soy de los que me gusta pensar que el Rey es un guasón. El tío tiene que pasar ratos inolvidables en el servicio con su revistilla “El Jueves” (las que no censure). Seguro que es de esos que van conduciendo con la ventanilla bajada y gritándole ¡MARRANA¡ a toda la que lleve un escote alegre. Ahora bien, cuando a su satánica majestad se le calientan los hocicos, ahí se caga hasta la perra.

Todo el mundo tiene un amigo callaíco que no suelta palabra. Aconsejo el uso de esta frase para desestresarte pegándole cuatro voces al susodicho gorrinillo, acompañándola de empujones, guantadas, meneos y pezuñadas.

¡¡¡Yo he venido a hablar de mi libro¡¡¡

A la espera de que algún reputado pancetero haga un artículo de la Milá, de momento nos quedamos con la frase de Umbral, que se ve que le pasa igual que a mí: escuchar noticias del corazón le da sarcoidosis. Al Umbral, que le da igual cagar en el vater de un bar que en el de su casa, y que pide “lumbre” para encender un cigarro, fue a promocionar su libro “La década roja”. El nombre del programa es “Queremos Saber”, que por lo que se ve, no hace mucho honor a su contenido. Debería haberse llamado “Queremos saber tomate” o “Corazón escocío”.

Esta frase es muy útil cuando te hayas leído la novela de Vladimir Nabokov “Lolita”. Entonces es cuando te acercas a cualquier convención de juventudes populares pepistas y te subes al estrado. Ése es tu momento de gloria.

¡¡¡ No me preguntes gilipolleces, imbécil¡¡¡

Hay grandes insultos que pueden utilizarse, como mariconeti o pichimilina. Pero se ve que a Sabina le ha gustado gilipollas e imbécil. Estas cosas son cuestión de gusto. La tangana se forma cuando una reportera le pregunta al cantante su opinión sobre la macrodenuncia de Telma Ortiz (hermana de la que daba el telediario de la primera) contra la prensa, y se ve que la chavala “mete el coño en las migas”, porque el enfado es monumental. Las cosas como son: la pregunta es una gilipollez.

Siempre es bueno utilizar esta frase cuando vayas por la calle y te pregunten la hora, o te pregunten como se va a éste o aquél lugar.

¡¡¡Todo el mundo al suelo¡¡¡

Ejemplo de cómo no hay que hacer un golpe de estado, ni una llave de judo a un diputado que no se quiere tirar al suelo. La historia ya os la sabéis: El tejero en realidad era un anarquista camuflado, y aunque la pistola era de mistos de correilla, consigue amedrentar al ejército. Así llegó a España la tercera república. Juanca se exilió a Venezuela.

Esta frase es muy útil a últimas horas de un botellón. Cuantos más cortes, mejor. Y nada de ir al hospital a ponerte puntos como la maricona del tuerceniñas.

¡¡¡Y tú un Hijo de Puta¡¡¡

Vamos a ver. Cuando los de La Hora Chanante cantaron aquello de “Hijo de Puta hay que decirlo más”, se olvidaron de matizar algunas cosas (dato: “Vivo con tu madre” también es un buen tema). Por ejemplo, si le dices hijo puta a Jesús Gil, no te quedes ahí a ver que es lo que pasa. Retírate, huye. Guarda las distancias, que como Kingpin te amarre no te suelta. Y si te da una castaña, te revienta los porcinos de la cara.

La retahíla de insultos venía precedida por unos comentarios dirigidos por Caneda, presidente del Compostela, contra el Alcalde de Marbella, que no tardó en darle una chufla a Fidalgo, gerente del club gallego.

Esta frase puede utilizarse en cualquier momento, pero ten cuidado con el tonillo que utilices. Aconsejo su uso delante del espejo a lo Taxi Driver.

Otra deleznable entrada de V de Panceta