piccolo

¿Quien no conoce al temido rey de los demonios?… ¿Qué?… ¿Que en realidad es la otra mitad de Dios?… ¿Cómo?… ¿Qué Dios es un extraterrestre venido de un planeta llamado Namec?¿Pero qué coño…?. Pos nada, hay que ser realistas, Dios es un marciano. Pero bueno, podemos dejarlo pasar. Después de todo es el creador de las Bolas de Dragón.

Bueno, centrémonos en el maligno Piccolo Rey de los demonios. Aquél que en sus noches de resaca vomitaba huevos tan grandes como su cabeza (evidentemente para tal hazaña contaba con un cuello de grandes proporciones… sí… idéntico al cuello de Fernando Alonso). Pero lo más sorprendente es que de ellos surgían lagartos demonios 10 veces más grandes que el propio huevo (lo que me hace pensar que eran maestros del contorsionismo).

Pero bueno, tras ser liberado por el maligno Pilaff (al que le haré otro artículo si me entran ganas), Piccolo encuentra las bolas de Dragón y le pide al todo poderoso Shen-Ron (sí, así se llamaba el dichoso Dragón) una inyección brutal de esteroides –> (Ver aki)

piccolo junior

Tras esto ya no hay nadie que pueda detenerlo, pero de la nada surge un pequeño chimpancé dispuesto a hacerle frente (en realidad no sale de la nada, ya que es el prota de la serie, pero sonaba mejor así). Así pues, tras una ardua pelea con el joven mono (sí, lo sé, se trata de Goku… Kakarot para los expertos) Piccolo es derrotado. Pero aquí no acaba la cosa, con un agujero enorme en el estomago, nuestro demonio es capaz de eructar otro huevo (¿Qué como lo hace?, pues ni zorra).

Pero lo más sorprendente es que por casualidad de ese huevo no surge otro lagarto contorsionista, sino Piccolo Junior (sí, lo sé, el nombre está currado). Aquél que llevará a cabo la venganza de la muerte de su padre.

Os estaréis preguntando porque antes salían lagartos y ahora sale un crio con mala ostia, pues resulta que en realidad los habitantes de Namec son ovíparos, y los lagartos esos no tienen sentido alguno. Pero como en toda serie hacen falta masillas, dejémoslo correr (será por fallos que tiene la serie).

Pues así, pasan los años (3 o 4 como mucho), y nuestro terrible demonio junior ya es todo un hombretón (por lo vistos éstos de Namec no tienen juventud, salvo con la excepción de Dende, supongo). Y así comienza la nosequéava edición del Torneo de las Artes Marciales, donde nuestro temido Junior maligno se enfrenta al verdugo de su padre (que ahora se ha vuelto un orangután).

Tras largas escenas de ambos mirándose a los ojos, de comentarios estúpidos por parte de los espectadores y de oírse soplar el viento, el combate termina de nuevo con la derrota de Junior.

Tras el gran trauma por perder contra la persona que mató cruelmente a su padre, a Piccolo Junior no le quedan nada más que dos salidas: o convertirse en otro malo del montón o ser el típico malo que se hace bueno. Y como nuestro ser del mal no tiene ni pizca de tonto, decide convertirse en un tío de puta madre con aires de superioridad. ¿Y como lo hace? Pos muy fácil, ganándose la confianza del ingenuo hijo del que fue su peor enemigo. Que guai, que chulo, como mola, es el nuevo prota sin escrúpulos que siempre sale cuando menos te los esperas ondeando su capa de satén.

mecc

Pero el pobre no tuvo suerte y por desgracia salió un nuevo personaje que lo desbancó, un tío el doble de duro, mas guai y con un peinado a lo punk (me refiero a Vegeta, por si no lo habíais pillado).

Así pues Piccolo Junior se dio cuenta de que peligraba su reputación, él no quería convertirse en un Yamcha. Hizo todo lo posible para no ser olvidado: hizo escenas yaoi (sí, escenas tipo gay con ese tal Nail, donde ambos se unieron en cuerpo y alma), se fusionó con Dios (dejando a la Iglesia sin trabajo), etc.… pero nada de ello le ayudó. Estaba ya tan desesperado que acababa interrumpiendo escenas como ésta:

Ya desesperado por obtener algo de protagonismo, se le ocurre una idea brillante: Su muerte (con ella podría ser recordado como un héroe). Así pues, con la estupida excusa de que con su muerte desaparecerán las bolas de dragón piccolo muere por propia voluntad (será porque no hay bichos verdes que pueden crearlas de nuevo…en fin…). Lo más curioso es que a pesar de haber sido Dios, no se le pasó por la cabeza que con el suicidio no iria al cielo sino al infierno.

Y aqui termina la carrera de este pintoresco personaje. Pueden sacarse mas cagadas de Piccolo, pero no es plan de cebarse con él. Ahora solo nos falta ver su última actuación en la Peli con actores reales de Dragonball (Será un truño seguro, pero habrá que ir a verla).

Otra deleznable entrada de V de Panceta