No soy yo de escribir sobre mi mismo o sobre cosas que me pasan, porque eso es literatura española y esta rama de la literatura por mi podría haber muerto con Garcilaso, de todas formas nuestro amigo Putifeto tras su aventura con Normal me hecho en cara que hablase de los demás y no de mi, así que nada os voy a contar una historia verídica reciente con la que muchos de vosotros os sentiréis identificados (y los que no ojala os frían a ballonetazos), me deja muy malamente pero tened en cuenta que se desarrolla por las mañanas (cuando no soy persona y estoy en modo zombie para trabajar) y en unas circunstancias que no son las propicias para tales menesteres.

bella zagala en autobus

No voy a poneros una foto suya, (porque no tengo) pero la zagala esta capta un poco, no el físico, pero si la actitud

Para los que no lo sepáis trabajo en un polígono en Armilla (Graná), no cortando heroína como podría parecer, sino en labores de contabilidad en una nave, mientras ahorro para comprarme una lancha, digo, un coche voy y vuelvo al “Zaidin Republica Jhonny Independiente” en autobús, esta es la historia de cómo me enamoré (más bien me aburría y divagaba cosas guarrindongas pensando en ella) de una chavala de la parada, (tenéis que ir conmigo que soy el prota, como en las pelis que quieres que la chica deje al millonario por el joven pastor coji-manco)

Un buen día en el autobús de la mañana hubo una novedad en los comunes, junto a los dos peruanos curritos, la mujer “no se puede ser más estirada”, un grupillo variado de estudiantes de hostelería (5 tíos y dos tías y se nota que los 5 van a por la misma, ¡¡organización!!), una gotiquilla que no sabes si se cambia porque siempre va entera de negro, la señorita “que sabe sacarse partido” (no es muy bonica, pero sabe sacarse partido) y algunos otros, apareció una chavala nueva, 1.60 y pico (manejable), delgadita (pero no anoréxica perdía, de las que son así porque sí), pelo largo negro como el estomago de un grillo y rizado, guapa de cara y con ojos claritos. Su estilo era normal jejeje es broma, vestimentas poco comunes entre grunchi y formal (describir moda no es lo mío) y su actitud denotaba entre el aburrimiento más absoluto y la observación / vivisección de todo lo que la rodeaba. Bueno que parezco el puto Tolkien, que me molo, decidí gastar una mijilla de atención en ella (la atención no me sobra por las mañanas, la necesito para que no me pillen los coches)

autobus de armilla

Este es el autobus de Armilla, a Graná aún no ha llegado eso que vosotros conoceis como “asfalto”

El viaje continua y para mi sorpresa (una sorpresa suave, no me levanté y dije: “Madre mía del amor hermoso”, aunque debería haberlo hecho) va a mi misma parada (la última), ¿trabajará en el Polígono?, me detengo unos segundos para degustar mi tercer cigarro a las 9 de la mañana (mis tripas gritan hijo puta) y dejar que eche a andar delante mía, para ver para donde tira y sí, para verle el culo, entra en los centros sociales de Armilla.

Los centros sociales de Armilla contienen una sección de deportes con un gran polideportivo, una sección de inmigrantes, otra de la tercera edad y otra de enfermos mentales, ¿Qué se le ha perdido a esta mujer en un sitio como este?. No la veo a la vuelta pero sigo encontrándomela (cuando no me quedo dormio y llego tarde al tajo) en el autobús de ida

locos jugando al escondite

Centros sociales de Armilla, aunque parezca muy deprimente podeis ver como el de primer plano esta contando para jugar al escondite

Pasan unas dos semanas sin ningún movimiento cuando un día en la ida estaba yo solo en la parada y de repente llega, algo ha cambiado, estamos los dos solos en la parada, pero el autobús llega muy pronto, al día siguiente sucede algo parecido y al siguiente, el silencio en la parada llega a ser bastante molesto. ¿Qué hacer para hablarle sin parecer un psicópata? (supongo que empezar por no hacerse esta pregunta a uno mismo). Esa tarde monto rápidamente un consejo de sabios (los colegas y tal).

“Y eso es lo que hay”, “¿Qué te aburres taco y te montas unas historias que lo flipas?”, “Exacto, bueno, sugerencias, no va estar esa peazo mujer ahí sentada todos los días y yo no le voy a decir siquiera ojos negros tienes “, “Deberías haberle dicho algo de primeras, ahora es violentillo”, “Te he dicho que me des soluciones, no que hagas de narrador”. Comienza una tormenta de ideas: Tócale un pecho y sales corriendo, enséñale fotos tuyas de chico, dile: “Morena te voy a pegar un bocao en el conejo que me van a denunciar por violencia contra los animales”, “¿Esa tía fuma o algo”

borrachunos

Algunos miembros del comite de sabios, no están borrachos, es que se han caido de un quinto piso

Problem, el día anterior estaba fumando pero… ¡¡no se si era un porro o tabaco de liar!!. (Inciso: huélelo gilipollas. Meccc mi sentido del olfato no existe (literalmente) y al estar al aire libre no me coloca), aún así no era mala forma de comenzar una conversación.

Día uno del ataque

Salgo del curro un poco antes para llegar a la parada el primero y preparar el campo (si, estoy como una puta cabra), voy como una exhalación, no la veo por el camino, voy a llegar primero jejeje, tuerzo la pared de la cabina de la parada enganchandome y dando un giro brusco y pummm, ella está sentada justo apoyada en esta pared, se lleva un susto de cojones, casi le da un paro cardiaco, la miro con cara de sorpresa y exclamo: ¡¡Wenassss!!, consigue articular un hola mientras recupera el aliento, en mi cerebro solo suena una cosa: ¡¡abortar, abortar!!, con movimientos mecánicos me dirijo a la otra punta de la parada y la miro de reojo (creo que muy descaradamente) mientras recupera la tranquilidad y se da cuenta de que no voy a violarla o pegarle fuego o algo, el autobús llega enseguida y al ir vacío nos sentamos lejos.

Round One= Susto con peligro mortal

susto

¡¡Wuaaa el violeador de la circunsvalacion!!

Día dos del ataque

En mis planes no entraba que ella estuviese antes que yo (vete tu a saber porque), repetiremos jugada, pero esta vez como si no pareciese que voy encocado jejeje. Me dirijo a la parada y cuando llego me relajo y entro tranquilamente pero… la pillo en mitad del bostezo más salvaje (y sexy) que he visto en mi vida, repito mis “Wenas” con cara de estupefacción al ver cuanto era capaz de abrir la boca esta mujer, ella intenta cortar el bostezo para recuperar la compostura como puede pero en el camino se pone como un tomate y le caen dos lagrimones como almendras, la situación es ridícula y me parto el culo delante de ella, al principio pone cara de: “Serás hijo puta” pero después sonríe, el autobús llega en ese mismo momento y va lleno, no hay dos asientos cercanos.

Round Two= La pobre se iba a desencajar la mandíbula

Día tres de la comedia esta

Esto no lo salva ni Cristo ya, me da vergüenza mirarla a la cara jejeje. Pero ocurre algo imprevisto, ¡¡me habla ella!!, me choca bastante, me pregunta a que me dedico y unas cuantas cosas más, yo hago comentarios chistosos para aliviar la estupefacción (el opio es lo que tiene), pero llega un momento en el que me falla completamente el ingenio (debido principalmente a mi falta de tacto social), “¿A que te dedicas tu en el centro este?”, “Trabajo con gente con síndrome de Down”, sinceramente, ¿qué se responde si alguien te dice que trabaja en eso?, una cosa no: “Eso está muy bien”. Me mira como si hubiese sido butanero en Auswithz. “¿Debe ser un trabajo duro trabajar con esos niños?”, “No son niños, son mayores ya”, “Mejor ¿no?”, “mejor ¿porqué?”. Menudo berenjenal. Contra todo pronostico se sienta a mi lado en el bus y seguimos charlando todo el camino de vuelta, me entero de media vida suya, de que no tiene novio y de más cosas (soy bastante bueno manipulando XD), la chavala es un puto ángel. Al día siguiente comienza el Corpus en Granada y ella se va una semana a Valencia, no la volveré a ver hasta dentro de bastante.

bostezo + onda vital

Algo así fue la cosa, notese que en esta imagen a la pobre chavala le van a tirar una onda vital en la nuca

Fin killo, fin

Cuando se supone que debe volver no aparece, yo ya pensaba invitarla a un café o cualquier mierda pero no aparece, vuelve dos días más tarde y me cuenta que tuvieron un accidente de coche en el trayecto de vuelta de Valencia y que se ha tirado dos días sin venir por los nervios y con el papeleo y tal, nadie ha resultado herido de gravedad (esto no es la jodida Celestina). Y entonces me dice que le quedan tres días de contrato y que después de eso se va a Jaén hasta después del verano o hasta que la contraten. Me da dos besos y no la he vuelto a ver, pero yo siempre la recordaré como la chavala a la que asustaba todos los días en la parada del autobús, ¿quien sabe? tal vez nos volvamos a encontrar, entonces no me lo pensare tanto. Tiembla socia, tiembla jejeje

Otra deleznable entrada de V de Panceta