LA CONQUISTA DE EUROPA Y DIVAGACIONES EN EL ABSURDO

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(…Bueno y de la mano de Rodri (colaborador anónimo) os expongo este interesante articulo, fruto de sus grandes divagaciones provocadas por el alcohol y la falta de sueño. Así que los insultos, felicitaciones, agradecimientos, criticas, y demás menesteres se los mandais a él y no a mi que soy un mero instrumento para comunicar sus pensamientos…)

Ya es oficial: la selección española de fútbol se ha proclamado campeona de Europa. Pocos creían en la posibilidad de pasar de cuartos, pero el maleficio se rompió e Italia fue eliminada. El éxito de nuestro fútbol puede explicarse desde diversos puntos de vista. Es cierto que España juega bien, pero eso no nos había valido hasta ahora (algunos aún recordamos los mundiales de 1994 y de 2002). ¿Qué ha cambiado?

Los de “El larguero” explican el triunfo diciendo que ésta es una generación de ganadores (a diferencia de las anteriores, supongo). En el europeo de 2000, ¿Raúl falló aquel penalti por ser un perdedor? No sé yo… Por otro lado, como dice Kalifer, después de 1985 no ha nacido nada bueno. Nuestra generación no es una generación de ganadores: es la generación de la ESO. Para los que no sepan de qué va la cosa: el otro día, a la pregunta ¿Para qué vendrías a Austria (al margen del fútbol)? Raúl Albiol (un jugador de la selección) respondió “para ver canguros”. Una respuesta ingeniosa, pensé; pero deseché tal pensamiento cuando no supo qué responder a la siguiente pregunta (¿Cuál es el último libro que has leído?). En fin, no somos una generación de la que nuestro país pueda estar especialmente orgulloso. Entonces, ¿Qué ha cambiado desde 2000?

Como he prometido reiteradamente a Kalifer alguna colaboración (que él no me ha pedido, dicho sea de paso) y no tengo tiempo para documentarme acerca de algunas cosas ni de adverar ciertas elucubraciones paranoicas que se me pasan a veces por la cabeza; he decidido aprovechar el triunfo de nuestros futbolistas –que es el único que nos importa- (y que el Pisuerga pasa por Valladolid) para cumplir aquel compromiso respondiendo (a mi manera) a esa pregunta (¿Qué ha cambiado desde 2000?).

Mi respuesta: “Ha cambiado la mentalidad de toda la nación”.

La España de 2008 es una España que puede conquistar Europa porque mira “hacia afuera”; y porque lo hace con humildad. Miramos y salimos afuera: Gasol en Los Ángeles; Benítez, Torres y Alonso en Liverpool; Fábregas y Almunia en Londres; se dice que los turcos se llevan a Aragonés… Hemos comprobado que podemos salir de aquí y no hacer el ridículo; y que, si lo hacemos, no pasa nada (pensad en Chiquilicuatre). La España de 2000 era una España acomplejada que miraba “hacia adentro” con el egocentrismo y la prepotencia propios de los que se saben o se creen inferiores. Pensábamos que éramos los mejores, el ombligo del mundo. Por eso, sólo salían fuera los que no tenían sitio aquí.

Ese cambio de mentalidad no sólo se refleja en el fútbol. ¿Recuerdan la España del año 2000? Se han producido importantes (a la par que sutiles) cambios sociales y políticos.

Cambios sociales:

La España de 2008 mira hacia fuera, hacia el mundo: acepta a los homosexuales –que vienen de Francia- (somos pioneros en esto, con los holandeses); recicla, quiere luchar contra el cambio climático, organiza una Exposición Universal que se centra en el problema del agua a nivel global (y algunas de nuestras famosas se desnudan para apoyar la causa); condena la vulneración de los derechos humanos en el Tíbet… (Si es que somos la hostia).

La España de 2000 se ocupaba de sus asuntos internos. Por aquel entonces, TODO el país se levantaba estremecido por la historia de una niña castigada por sus padres que… Bueno, digamos que la historia lo tenía todo: alusiones a la homosexualidad (Ricky Martin saliendo del armario –era la historia, no conozco su orientación sexual-); amor a la naturaleza, concretamente a los animales (con un perro, en particular); reciclaje (mucha gente descubrió que la Nocilla -o la mermelada, porque en esto había diferentes versiones- tenía otras aplicaciones)… A mí me dijeron que la niña era de un pueblo de Granada; pero supongo que era de algún pueblo de Sevilla (puedo pensar lo que quiera, porque en esto también hubo unas cuantas versiones). Al final, todo fue un bulo extendido por no se sabe quién y con una finalidad igualmente incierta.

Los fanáticos de la conspiración comenzaron a trabajar en complejas teorías: hay quien sostuvo (y sostiene) que todo fue un ensayo del Centro Nacional de Inteligencia u otro ente similar, y que la finalidad era la de averiguar la viabilidad de difundir en pocas horas rumores que puedan hacer caer un gobierno y cosas así. Para otros, no fue más que un ensayo de alguna multinacional o agencia de publicidad, que experimentaba para comprobar la eficacia del método que se empleó a la hora de promocionar determinado producto o desprestigiar otro de la competencia…

Un amigo sostiene que la finalidad de aquello era la de comprobar cuántos mentirosos había (o hay) en España. Y te digo una cosa –dice él, solemnemente-: salieron a la luz muchos mentirosos. Pues sí: todos los que afirmaron haberlo visto con sus propios ojos; es más: todos los que afirmaron haberlo visto y, además, tenerlo grabado (salía uno de esos cada vez que alguien mostraba incredulidad). Pero bueno, ¿es que nadie vio “Sorpresa, sorpresa” aquel día? Y, por encima de todo, ¿quién graba un programa de esas características? Otra curiosa diferencia entre la España de 2000 y la actual: antes, todo el mundo decía haber visto “Sorpresa, Sorpresa” y ahora nadie reconoce ver “el tomate”…; y es que ya no nos interesan los trapos sucios de los casposos de nuestro país, sino los de las estrellas extranjeras: los Beckham (y su glamour), Amy Winehouse (y su problemilla con las drogas); Naomi Campbell (y sus juicios de faltas); Britney Spears (y su… ¿dónde está esa ahora?)… Pues eso, que miramos hacia fuera.

Cambios políticos:

Por aquél entonces también reelegíamos Presidente del Gobierno. Pero hay diferencias sutiles. Aquél se pasaba el día diciendo “España va bien”… Miraba claramente hacia adentro. El Presidente que hemos reelegido este año mira hacia fuera: las dificultades económicas se deben -claro está- a causas externas.

Pueden pensar que el anterior Presidente miró hacia el exterior cuando decidió invadir Irak; que pretendía derrocar una dictadura y extender los derechos humanos. Pero si tenemos en cuenta los orígenes de su Partido, parece más lógico creer que perseguía abaratarnos el petróleo (un visionario, el tío). Hay que decir que el Presidente Ganso terminó rectificando y mirando hacia fuera: aún lo recuerdo impartiendo clases magistrales en una Universidad de los Estados Unidos… Lo del Presidente Ganso no pretende ser un insulto. Es que el Word de Microsoft (al menos, la versión de 2003) no reconoce el apellido “AZNAR” y la corrección automática te dice algo así como quiso usted decir “Ánsar” (Cosas de los americanos: Ya sabéis que el buen amigo de los Bush, el presidente de la República de España, era “Ánsar”). Yo conocía el apellido AZNAR, no la palabra Ánsar. Podría haberla buscado en el diccionario, pero para mí (generación de la ESO) no hay más sabiduría que la del Word de Microsoft, así que solicité de éste un sinónimo y, entre los que me ofrecía, elegí “ganso” (también están “pato”, “oca”…).

Las relaciones que teníamos con los Estados Unidos eran bien distintas en 2000. Por aquella época, los presidentes americanos venían a visitarnos. Incluso Bill Clinton, el marido de Hillary (de la que tomó su apellido), estuvo en Granada. El tío estaba en un mirador del Albaicín y dijo que era el atardecer más bello que había visto en su vida. Los lugareños, muy orgullosos, decidieron poner en ese mirador una placa con dicha cita, atribuyéndosela a un tal “Bill W. Clinton”. La “W” es de William, nombre propio del que “Bill” es diminutivo. Trataron de hacérselo entender al que hizo la dichosa placa; pero él no hacía otra cosa que repetir que no se “habría confundío” si le hubieran dejado poner “Guillermo Clinton”, como era su deseo. Miraba hacia dentro. Ese error se terminó corrigiendo; pero otras veces los granadinos hemos mirado hacia dentro desatando grandes males.

Por ejemplo, por nuestra culpa, Europa está sumida en una crisis institucional. Me explico: Javier de Burgos, que fue quien diseñó la distribución de las provincias españolas (el tío, para más señas, era de Motril, localidad que –se dice- tiene aspiraciones independentistas respecto de la provincia de Granada), miraba hacia dentro. Si hubiese mirado hacia fuera, habría incluido también el territorio que actualmente abarca la República de Portugal. Pero le entró la duda: no sabía si integrar aquel terrenillo en alguna de las provincias extremeñas o en alguna de las gallegas. Como los de Granada no somos muy de calentarnos la cabeza, dijo “a la mierda, que se hagan su propio país”. La consecuencia es la crisis institucional de la UE [*]: si Lisboa fuese una ciudad española, el Tratado que allí firmaron los Estados Miembros de la Unión (en diciembre de 2007) habría recibido apoyo popular unánime; es decir, habría sido objeto de ratificación durante 2008. ¿Por qué? Porque miramos afuera, porque es el año de España; porque si no hemos caído en cuartos nada puede salirnos mal (¿Quién es capaz de decir que no a algo que viene de un país que ha ganado la Euro-2008?).

Disfruten del verano.

Otra deleznable entrada de V de Panceta

3 Comments

  1. Te has explayado tío jejeje, es cierto que no te he pedido ninguna colaboración, pero más cierto aún es que me gusta que me den las cosas sin pedirlas XD.

  2. Se te ha olvidado decir que por aquellos entonces España olía a ajo (producto nacional: mirando hacia dentro).

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