Hipo Hip Hip

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La otra tarde me hallaba acomodado confortable y llanamente en el sofá, en uno de esos raros momentos en que pongo la televisión y hurgo con el muñón en la patética parrilla televisiva, con la vana esperanza de que me sorprenda con algún contenido medianamente soportable. Por supuesto, no lo conseguí y todo era un refrito de cotilleos infames, mierda inhumana y programas de zapping pestoso, pero he aquí que en uno de esos programas que se dedican a reciclar las paridas más grotescas, vi algo que me conmovió ligeramente. Era el maldito programa ese de “¿Quiere ser dromedario?” en el que la gente es asaltada a base de preguntas, cada cual más rebuscada, hasta que al final la cagan, porque naturalmente la cagan. De eso se trata. En realidad es fácil. Haces que el capullo gaste todos sus comodines a la menor pregunta en que encuentran alguna dificultad por su nulo andamiaje académico y cultural.

Por ejemplo: “¿Cuántas provincias tiene la Comunidad Autónoma de Lepe?”. Y bueno, básicamente se derrumban ante la imposibilidad de entender por qué coño se presentaron a un concurso de cultura general cuando ellos ni siquiera tienen cultura particular. Pero vamos, está claro por qué coño tanto zoquete se presenta a concursos de la tele. Por la pasta, naturalmente. Pero lo mejor es ver las caras de emoción fingida del presentador-actor-empresario-chupapollas cuando va subiendo la pasta en juego. ¡Qué hipocresía más vil! El tío interpreta en plan: “¡Atención señoras y caballeros, dejemos concentrarse a nuestro invitado! ¡Jugamos nada más y nada menos que por la nada desdeñable cantidad de… veinte euros!”. Cuando cualquiera con dos dedos de frente sabemos que el cabrón del presentador gana el premio máximo del programa con creces en su puta nómina mensual. Que estamos en la tele, sabemos los dividendos que se manejan; ya basta de tratarnos como borregos analfabetos, aunque lo seamos. Menos pitorreo.

pasao en quieres ser millonario

Nuestro amigo el Pasao tambien fue ¿a quiere ser millonario?

Bien. Tras esta chufa de digresión chusquera, sigo. El tema es que estaban en esa fase de preguntas que parecen fáciles pero tienen más trampa que el tanga de la Veneno. La pregunta es algo así como, ¿qué estuvo haciendo durante más de dos años ininterrumpidos el músico Christopher Sands? Y bueno, aquí entran toda clase de elucubraciones, válidas todas ellas porque es bello que la imaginación vuele libre, como los gases innobles.

–Pudo estar dos años introduciéndose un plátano de canarias en el ojete como estímulo añadido a su ya consabida técnica de caricias perineales.

–Tal vez dejó transcurrir este longevo periodo mientras acumulaba pacientemente, en un bote, una gran masa de mocos, con la febril ilusión de fabricar el primer bote de Blandiblu de procedencia artesanal.

flubber el moquete

Los mocos son entretenidos, de pequeños no los comemos, hacemos pompas y bolicas con ellos, ¡¡no te olvides de tus mocos al crecer!!

– Quizá se mantuvo todo ese periodo bebiendo cada día una menstruación femenina con sus grumos y todo como método nutricional para ponerse a punto para interpretar The Wrestler (protagonizada por el gran Mickey Mouse, digo… perdón, Rourke) y finalmente no le cogieron porque sus comisuras de la boca teñidas perennemente al más puro estilo Drácula, afeaban los primeros planos. Qué se yo.

Bueno, la cuestión es que las alternativas a la pregunta que daban en el programa eran bastante anodinas. Que si durante esos dos años había estado grabando 200 versiones de “Borriquito como tú” de Peret, que si había estado sus buenos doce meses criando percebes magiares sobre la joroba de su suegra; en fin, respuestas insustanciales para concursantes insustanciales. Pero la más temible de todas era la verdadera:

tio askeroso

¿De que trabaja este tío? A)Masturba jefes de estudios, B)Trabaja en el tren de la bruja como mecánico, C)Es presidente de Luxemburgo, D)Es tedax de la ertzaintza

  ¡Se había pasado más de dos putos años con hipo! ¡Tamaña tortura! ¡Sea la muerte para con ese pobre infeliz! ¡Belcebú se apiade de su mísera alma! Por supuesto, ni que decir pene, la chica encuestada falló su elección porque parece increíble que alguien pueda tener un ataque de hipo tan horrible y prolongado. Me recuerda a un personaje de los Simpsons al que entrevistaban en la tele local de Springfield y que se había pasado también no sé cuánto tiempo con hipo. Cuando el entrevistador acercaba el micro al tipo, éste sólo decía, eso sí, entre frecuentes hipidos: ¡Matadme! ¡Hip! ¡Matadme! Una conducta totalmente plausible, dada la gravedad del caso.

La verdad es que uno está acostumbrado – tal vez en exceso – a reírse de las desgracias ajenas, pero os aseguro que la situación del pobre Sands conmovió mi ya de por sí maltrecha alma de picapedrero. Por lo visto, el tipo apenas podía dormir, y claro está, el atragantarse comiendo era una constante diaria. Pero es que además, pensad, si al menos tenía novia, supongo que por compasión ella no le dejaría, pero si estaba soltero en el momento de contraer su grave afección…. ¡Anatema! ¡Excomunión! ¡Si ya es jodido follar y generalmente las mujeres nunca valen lo que cuestan, imagínate convencer a una fémina para que yazca contigo y se deje poseer mientras la hipas sensualmente al oído! ¡Y ya no te digo si has cenado chicharrones fritos y chorizo cantimpalo a la brasa!

Madre del verbo. Cuántos sinsabores no habrá conocido este pobre desgraciado en estos aciagos meses. Me imagino a su novia preparándose para una felación, advirtiéndole que le avisara en el cénit de su orgasmo, para que no la obligara a ahogarse en cuajada y él, en el momento preciso intentando avisarla, vería ahogadas sus palabras tras esa mierda de válvula estomacal defectuosa para anegar a su querida parienta en lácteas lubricidades. Y bueno, no sé, qué coño. Hay miles de situaciones en las que un hipo permanente puede joderte la vida. Poneos a imaginar. Yo he puesto el ejemplo del sexo porque es lo más importante en esta vida después de comer y cagar. Pero también intentad pensar en un delicioso plato de espaguetis y vosotros ahogándoos tres veces en el proceso de deglutirlos enteros. De una tacada es imposible tragarlos, y a plazos y con hipo, agradable no debe ser. La sensación será parecida a algún rollo bondage raro de asfixia.

amy asquerosa

El único remedio eficaz contra el hipo, como su propio nombre indica es la hipoteca, aquí tenemos a Amy “que asco medas , eres horrible hija de puta” Whinehouse tras ver cuantos años le quedan para la suya.

Así es la vida, señores. Nosotros todo el día quejándonos por nimiedades tales como que no follamos jamás, que se halla vacío (de oquedades lúbricas) nuestro corazón (dedo), que estamos en paro y vivimos de la teta de nuestros padres a los treinta, que nuestros amigos cada vez más se echan novias, parientas, familias y les perdemos irremisiblemente, que nuestro escritos, grupos de rock, obras de arte, jamás llegan más allá de la papelera de reciclaje o la bandeja de correo no deseado de algún soplapollas con gustos depravados y que esta mierda de existencia sigue latiendo a cuescos de mediocridad para regocijo de unos pocos mandamases podridos de autocomplacencia. Pero ya sabéis que tenéis un nuevo motivo para la esperanza e hilaridad más vergonzante: cuando os entre el jodido hipo de borracho alguna noche de fiesta y un amigo julay os acaricie los párpados para que se os pase y éste lo consiga (que se os pase, no comeros el nabo, que es a lo que realmente aspira desde que os conoce), entonces podréis entrever entre tanta pocilga humana un poquito de luz, airearéis las pestilentes sábanas de vuestra espiritualidad herida y entenderéis que, aunque el mundo esté jodido y herido de muerte por tanto gilipollas e hijo de puta (debéis incluiros en el saco como ejercicio de autocrítica. Pensadlo, en realidad no sois mejores que Bush hijo. Sólo habéis gozado de menos oportunidades de cagarla a gran escala), en el fondo debéis sentiros afortunados.

Y tras tanta hostia discursiva de esa que levanta el ánimo pero no la polla (esa zorra cada vez responde menos a los infrecuentes estímulos que recibe de cuando en cuando), os dejo, panda de cabrones, henchido de no gloria.

p.d. (¿por qué razón Postdata y Pedo se abrevian del mismo modo? ¿Será porque la última parida que se te ocurre al acabar un escrito es, metafóricamente, como ese pedillo triste que proyecta nuestro esfínter de improvisto después de soltar la fecunda cagada? Quién sabe…).

Bueno, mis postdata es que toquéis madera si os entra hipo en lo sucesivo y no se os quita en cinco minutos. Mi remedio casero es fumar opio en gran cantidad tan pronto como podáis conseguirlo. Tal vez no desaparezca el hipo, pero os aseguro que os la raspará todo de un modo inusitado. Y en eso consiste la vida. En distraer el pánico hasta que llegue la hora en que a todos nos den por el culo. Llevar esa cruz encima con la mayor elegancia es un poco la clave de todo esto. Porque esta certeza es inherente al ser humano. Tarde o temprano podéis esperarlo…

Que os den por el culo.

Otra deleznable entrada de V de Panceta

3 Comments

  1. Me solidarizo con ese pobre, que yo he padecido algún ataque de hipo de largo recorrido en alguna noche de cogorza, y encima de pasarlo mal la gente se ríe de ti,
    En el este caso, al ser músico supongo que el hipo lo llevaría siguiendo el compás, no sé si 3×2 0 4×4, que siempre queda más aparente.

  2. Este personaje yo lo asimilaría con otro de los Simpson (fuente eterna de sabiduría), pero no al mencionado tipo con hipo, sino al desagradable monstruito que crea Bart en el episodio que simula a la película de jarri poter, y que vomitona tras vomitona grita: ¡Cada minuto de mi vida es un infierno, mátame¡

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