Bicheando por internet buscando costumbres invernales del Ñu…, me topé con este Spot protagonizado por la actriz porno María Lapiedra, el cual publicita y comenta su nuevo prostíbulo de la forma más sugerente que jamás he visto: “Aquí es donde se folla, aquí es donde se caga”.
22 abril 2010 By Ese Maldito Kaspersky
Connatural a la condición humana es mofarse del dolor ajeno, y prueba de ello es ver a alguien pisar un balón y caer de culo, o ver como se machaca el nervio del codo en el respaldo de la silla. Y es que cuando una hostia se ve venir y, evidentemente, no tiene consecuencias mayores, es inevitable reírse con una buena papuana. Cuanto más reprimes la risa por respeto al pobre cenutrio que se está descuajeringando en el suelo y más mueca de dolor pone éste, más inevitable es aguantarse. Y cuanto más intentamos dejar nuestra mente en blanco, más veces se sucede en nuestra cabeza ese bucle que repite el porrazo una y otra vez. Supongo que ésto le pasa a todo el mundo, pero no debe ser así cuando se te acerca el típico lameluzo y te dice: "Pero hombre, que se ha hecho daño, no te rías". Este comentario, ineludiblemente, nos lleva al despiporre al no poder aguantar ni un segundo más por culpa de la evidente observación, y a responderle entre sonrisas y balbuceos "Pero si no me estoy riendo". Justamente ahí es cuando levantas la mirada y encuentras a todo el mundo serio, excepto al típico gañán como tú que se encuentra en la misma situación, y con el cual evitas encontrar la mirada a toda costa, por las jocosas consecuencias que ello podría derivar. "Pues cuando a ti te pase algo, nos reiremos todos de ti": Que no me entere yo…
Hacía tiempo que no os hablaba de nadie de mi vida cotidiana y lo cierto es que solo con la gentuza que va pasando por mi vida podría rellenar sesenta y tres blogs (calculado con excel, sí, se usar el excel, busco trabajo), hoy hablaremos de Torrijas y del viaje de dos panceteros a Madrid en una orgia de auto-destrucción que ríete tu de "Requiem por un sueño" (¡¡que te rías coño!!).
El señor Diógenes nació por cesárea en la colonia griega de Sínope, pesando ocho kilos al nacer y viniendo de culo, el caso era joder. El sitio este anda por la costa sur del Mar Negro conocido anteriormente como Mar Cristalino hasta que los pastores empezaron a lavarse los pies en él. Corría el año 412 antes de Txus y el 2395 antes que yo, que también tengo derecho. Pocas cosas se saben de su infancia, era hijo de un banquero llamado Hicesias, que fue conocido por lavar todo el dinero del Mar negro, ardua tarea, su madre pudo ser una Mama-Chicho o no. Los dos fueron desterrados por fabricar moneda falsa, naciendo así el Monopolis, famoso juego que llegó a nuestros tiempos con el nombre de Palé (vale, no tenía guita para el original). Como mola lo del destierro, "Mire usted, es que está falsificando euros y viviendo como un rey, le desterramos de Marbella".
Moneda que acuñaba Diógenes, si, se nota que es falsa, pero para sacar tabaco vale lo mismo (no os hagáis los longas que lo hemos hecho todos)


