Resolución de la apuesta: A triquinazos
Corrían más o menos las una del medio día, el sol azotaba las cargadas espaldas de todos los granadinos con temperaturas de un viaje de grados Fahrenheit, llego al backstage la antesala del combate, los dos guerreros se encuentran allí reunidos, Maldito parece más nervioso, Wadabo se acaricia la barriga con hambre, de triquinis y de victoria. Las masas se aglutinan en estado de fervor casi religioso, con mi resaca perenne me acerco a entrevistar a los contendientes."



